Vale la pena ser diferentes

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Muchas veces hemos sentido que no encajamos en los estándares de la sociedad y/o nuestra familia por nuestra forma de ser y actuar, sentimos sencillamente como si esta época no fuera la correcta para haber vivido y que muy seguramente deberíamos estar en alguna otra anterior gracias a lo que podemos imaginar de esos días de antaño. Lo más curioso de todo es que algunas veces (solo algunas, especialmente cuando no tienen relación con nuestros sentimientos); nos damos cuenta que quien nos corrigió probablemente tenía la razón y a lo mejor nosotros estábamos mirando la película por el lado incorrecto.

Esto hace parte de nuestro proceso natural de aprendizaje y por más que queramos ser obstinados, el mejor camino es siempre entender el punto de vista de la otra persona, no necesariamente acatarlo; pero si estar abierto a recibir críticas. Sin embargo; existen muchos momentos en nuestras vidas en que gracias a lo que sentimos, leemos, vemos, escuchamos y la forma en que interactuamos con esto, creamos una opinión propia sobre algún tema o una versión diferente de nosotros mismos. Lo que queremos, lo que soñamos, la forma en que entendemos el mundo se vuelven conceptos que nos definen como personas y también nos ayuda a entender el para qué vinimos a este mundo.

Gracias a esto podemos decir "Cada persona es un mundo diferente", una frase que particularmente me gusta mucho y me llama la atención, pero veo que no aplica para todas las situaciones o estándares de la sociedad. Pareciera que en los temas que son considerados "tabú" o culturalmente inviolables todos debemos ser, tener y actuar de la misma forma. Esto desde mi punto de vista no hace mucho sentido y solo genera mayores niveles de discriminación, violencia de género, maltrato físico y psicológico, etc. Cosas que llamaríamos sin sentidos en pleno siglo XXI se presentan cuando no aceptamos las diferencias.

Estoy ideológicamente convencido que cuando tenemos la intención de colaborar a la sociedad, de ser mejores personas y alcanzar la felicidad sin afectar a nadie; las diferencias nos hacen mejores, nos presentan un mundo con muchas alternativas y variedades. Es hora de dejar atrás todos esos juicios que no son nuestros y evolucionar a un mundo en el que podamos participar con la libertad de ser quienes queremos ser, de luchar por nuestros sueños con la convicción de que podemos ser criticados, pero jamás obligados a ser detenidos.

A mi me parece mucho más interesante ver personas que se aceptan y aman como son libremente y sin frustraciones que personas que juzgan aspectos o convicciones sin haber vivido un camino similiar y que además generalmente son aspectos que han existido desde el origen de la Humanidad. Así que luchemos por esto, ayudémonos entre todos a ser más y más felices cada uno desde su propia forma de ver y sentir el mundo. Sigamos dando todo lo mejor de nosotros mismos para alcanzar nuestros sueños y siempre colaboremos por una mejor sociedad.


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